La competencia matemática no nació en PISA: una historia intelectual costarricense

Las raíces filosóficas de una de las ideas más importantes del currículo

Angel Ruiz
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Cuando se habla de competencia matemática, muchas personas asumen que se trata de una importación reciente asociada a organismos internacionales o a las pruebas PISA.

La historia es más compleja.

Y más interesante.

Aunque el currículo costarricense de Matemáticas aprobado en 2012 adoptó una terminología compatible con la utilizada por la OCDE, sus fundamentos filosóficos poseen raíces mucho más profundas y una importante elaboración académica desarrollada en Costa Rica durante varias décadas.

Comprender esta historia resulta esencial para interpretar correctamente el currículo.

Porque la competencia matemática no es simplemente una moda pedagógica.

Es la expresión curricular de una determinada manera de entender qué son las Matemáticas y para qué sirven en la sociedad.

Una pregunta fundamental: ¿qué son realmente las Matemáticas?

Toda propuesta curricular descansa, explícita o implícitamente, sobre una concepción de la disciplina que pretende enseñar.

Y aquí aparece una cuestión decisiva:

¿Son las Matemáticas únicamente una colección de conceptos, teoremas y procedimientos?

Durante mucho tiempo la respuesta dominante fue afirmativa.

Las Matemáticas escolares se presentaban como un conjunto de conocimientos terminados que debían transmitirse a las nuevas generaciones.

Sin embargo, una perspectiva diferente comenzó a desarrollarse en Costa Rica desde finales de los años ochenta y especialmente durante la década de 1990.

Esta visión planteaba que las Matemáticas debían entenderse también como una actividad humana.

Las Matemáticas como actividad

Esta idea tiene consecuencias profundas.

Si las Matemáticas son únicamente resultados terminados, la enseñanza puede concentrarse exclusivamente en transmitir esos resultados.

Pero si las Matemáticas son una actividad humana, entonces también debemos prestar atención a los procesos que las hacen posibles.

Porque detrás de cada concepto matemático existe una historia de:

  • Exploración.
  • Descubrimiento.
  • Construcción.
  • Argumentación.
  • Validación colectiva.

Los matemáticos no producen conocimiento simplemente aplicando reglas.

Piensan.

Conjeturan.

Discuten.

Justifican.

Y precisamente esas capacidades poseen un enorme valor educativo.

El puente entre las Matemáticas y la ciudadanía

Aquí aparece una de las ideas más poderosas del enfoque curricular.

Las capacidades que hacen posible la construcción matemática son también capacidades valiosas para la vida ciudadana.

Razonar.

Argumentar.

Resolver problemas.

Interpretar información.

Construir modelos.

Tomar decisiones fundamentadas.

Estas acciones no pertenecen exclusivamente al ámbito académico.

Son herramientas para participar críticamente en la sociedad.

Por eso la competencia matemática no se limita a dominar contenidos.

Busca desarrollar formas de pensamiento útiles para actuar en el mundo.

El papel de los contextos reales

Uno de los rasgos distintivos de esta tradición intelectual ha sido la importancia otorgada a los contextos reales.

Desde finales de los años ochenta ya se defendía la necesidad de conectar las Matemáticas con el mundo físico y social.

La idea central era sencilla pero poderosa:

Las abstracciones matemáticas son fundamentales.

Pero su enseñanza debe construirse manteniendo vínculos significativos con la realidad.

No se trata de eliminar la abstracción.

Se trata de darle sentido.

Las Matemáticas aparecen entonces como una herramienta para comprender fenómenos, interpretar situaciones y actuar sobre ellas.

Más allá de la utilidad inmediata

Hablar de utilidad puede generar malentendidos.

No significa reducir las Matemáticas a simples aplicaciones prácticas.

Significa reconocer que el conocimiento matemático adquiere significado cuando se relaciona con problemas, contextos y preguntas relevantes.

La utilidad incluye:

  • Comprender fenómenos científicos.
  • Interpretar información social.
  • Modelar situaciones complejas.
  • Desarrollar pensamiento crítico.

La matemática útil no es necesariamente la más simple.

Es la que permite comprender mejor el mundo.

La influencia internacional

Aunque la propuesta costarricense posee una trayectoria propia, también dialoga con algunas de las corrientes más influyentes de la Educación Matemática contemporánea.

Entre ellas destaca la tradición de la Educación Matemática Realista, impulsada por Hans Freudenthal y desarrollada ampliamente en los Países Bajos.

Esta corriente enfatiza:

  • El trabajo con contextos significativos.
  • La construcción de modelos.
  • La matematización progresiva.
  • El desarrollo de capacidades.

Su influencia puede reconocerse claramente en muchas decisiones del currículo costarricense.

¿Qué significa ser competente?

Otra referencia internacional importante proviene de las investigaciones del educador matemático danés Mogens Niss.

Su trabajo ayudó a responder una pregunta fundamental:

¿Qué significa realmente ser competente en Matemáticas?

La respuesta no se limita al dominio de contenidos.

Incluye capacidades superiores para formular problemas, representar situaciones, comunicar ideas, razonar y utilizar herramientas matemáticas de manera flexible.

Estas ideas influyeron profundamente en los marcos conceptuales utilizados posteriormente por PISA y otros sistemas internacionales de evaluación.

Un camino distinto al de otras tradiciones

La presentación también recuerda que no todos los sistemas educativos siguieron el mismo camino.

Durante muchos años, por ejemplo, el sistema japonés mantuvo una orientación más centrada en la abstracción y el rigor formal.

Sin embargo, incluso allí se han fortalecido progresivamente enfoques que incorporan mayores niveles de contextualización y conexión con situaciones reales.

La tendencia internacional parece clara:

Las Matemáticas continúan siendo rigurosas.

Pero cada vez se busca más que sean significativas.

La gran idea detrás de la competencia matemática

Quizás la contribución filosófica más importante del currículo pueda resumirse en una frase:

Las Matemáticas no son solamente conocimientos; son también capacidades humanas en acción.

Cuando los estudiantes desarrollan la capacidad de modelar, argumentar, resolver problemas o interpretar información, están participando de las mismas prácticas intelectuales que históricamente hicieron posible el desarrollo de la disciplina.

Y es precisamente esa participación la que da sentido a la noción de competencia matemática.

Reflexión final

A veces las reformas educativas parecen surgir repentinamente.

Pero las ideas más importantes suelen tener historias largas.

La competencia matemática no apareció de la noche a la mañana.

Es el resultado de décadas de reflexión filosófica, investigación educativa y diálogo internacional.

Comprender sus raíces permite apreciar mejor su propósito.

Porque la meta final del currículo no consiste únicamente en que los estudiantes aprendan Matemáticas.

Consiste en que desarrollen las capacidades intelectuales que las Matemáticas han cultivado durante siglos y que siguen siendo esenciales para comprender, interpretar y transformar la realidad.